Archive for the ‘La mujer gira en el sentido de las agujas del reloj’ Category

Reserva La Payunia – Malargüe, Mendoza

diciembre 9, 2009
aMok

Salir a caminar – 2009 11 28

noviembre 28, 2009

Creo que puedo pensarlo como un viaje en imaginación.

Digamos… uno sale, se va, excede los linderos de su casa. Uno se aleja de ella y ella queda allí, marcando la brújula mental. Entonces, se izan las velas; dos principales, también dos anclas que le sirven de frontera entre la tierra y las nubes. Camina levantándolas, procurando algún día lograr comprar un chocolate en un kiosko para aves. Sigue caminando.
Camina y tiene calor, mucho calor. Es más, el calor lo tiene a él. Es un asunto cotidiano dentro de su esfera psiquesomental, pero así también, admitámoslo, cierta propensión a prender el calefón.
Prender el calefón está hecho de lana y es blanco, con un cierre en el cuello. “Prender el calefón” habla con él; él le manifiesta su propensión y “Prender el calefón” concuerda: están compartiendo un mismo código. Deciden caminar juntos pero no tan juntos.
Él camina avistando en lo alto posible que es su alto, mientras “Prender el calefón” se ubica a su costado, algo pegado a la cintura, prendido de nudos a un morral.
El viaje es largo; ha sido largo. Pensé que había sido menos, ya que no me siento exhausto, pero no: fue mucho. Y fue muy placentero.
Personas, bares, música, alcohol, autos, motos, plazas, cigarrillos, colectivos, maquillaje, zapatos, taco, camisa, perfume, peinado, vestimenta, color, tela, sonrisas, lápiz labial, miradas, taxis, carteles, cosas.
Y allí arriba; las nubes, observando “ser-se” todo aquello y tanto más cuanto quiera reflejar cualquier otra superficie iluminable. A las nubes no les gusta la cumbia; el rock and roll, más o menos. Prefieren los discos de cantos de aves, si es que de discografía terrestre se trata. Me contaba una la otra vez que tiene una colección de discos de sonidos de Marte. Por razones obvias, no pude escucharlo pero de solo pensarlo, mis neuronas hacen sinapsis velozmente.
Muchas palabras, imágenes; hoy me acordaba de “Fenomenología de la Percepción”. Le estoy volviendo a hablar, pronto lo voy a invitar a salir un rato. Las cuestiones relativas a la temporalidad y la existencia me andan requiriendo cierto nivel de dedicación (que por más dedicada que sea, no puede evitar tener sabor a poco).
El celular está acá enfrente mío. ¡Claro! Me olvidaba: celulares.
Hace mucho que no caminaba 10km. Creo que estoy volviendo a salir con Lo Real.

Nube – 2009 10 19

noviembre 24, 2009


Me gustó esta nube; la foto la saqué desde el techo de mi casa, al compás de un atardecer.
“Vi” algunas cosas a través de la forma de la nube (o las nubes).

  • El contorno de lo que sería el continente de América del Norte.
  • Un cohete saliendo disparado en diagonal hacia arriba a la izquierda.
  • La cara de un señor del siglo XX, con los ojos semi-cerrados y un bigote parecido al de la cara logo de las Pringles.
  • Una reminiscencia particular a la tapa del disco single “High Hopes” de Pink Floyd.

Ja. Me pregunto cómo se sentirá una nube cuando “le” dicen que se parece a tal o cual cosa, a tal o cual persona, etc. Quizás deberíamos decirles que “las cosas” se parecen a ellas. Digo, pensándolo: ¿cuántas cosas desembocan en una nube?

Ser en la Tierra – 2009 2 12

octubre 26, 2009
aMok

Ob-ser-vivir – 2009 10 2

octubre 2, 2009

aMok

Flâneur es Amar lo Real – 2009 9 26

septiembre 27, 2009

(… y también, es Detener el Mundo.)

aMok

¿Qué es ‘Destruir el Mundo’? – 2009 8 17

agosto 18, 2009


Hace unos días puse de nick en mi MSN “Destruir el Mundo”. Siempre me parece curioso ver cómo se muestra uno “ante los demás”, qué decide mostrar de uno, de sus ideales, sus valores, sus actividades, etc. Yo encuentro cierto placer en dejar ese espacio (en mi nick de MSN) en general para transmitir condensaciones de significado o valores, cuestiones relativas a cómo vivo simbólicamente lo Real. En ese sentido, “Amar el Mundo”, “Vibrar en Anahata”, “Manipura, Anahata, Vishudda” son alusiones a determinadas cuestiones que en esos momentos voy sintiendo vibrar en mi “particularidad de momento”, en ese “tiempo en el que vivo”.

… Y llegué a esta, “Destruir el Mundo”. Varias personas empezaron a preguntarme con qué sentido lo había escrito y obviamente, en algún punto lo puse ahí para hacerme el loquillo y andar contando el ‘por qué’ a todos (al fin y al cabo yo no podría escapar a querer fijar determinado ‘espejo‘ “de mí” en tanto expresión en sintonía con Vishudda chakra) .

Primero de todo, “Destruir” es fácilmente entendible como una cuestión negativa, peyorativa: como pulverizar, matar, aniquilar. A mí me gustan los equívocos, por eso en parte elegí condensar el significado en ese término.

Destruir lo entiendo principalmente bajo dos acepciones; una relativa a la Filosofía fenomenológica y otra a la Espiritualidad hinduista.

En relación a la Filosofía fenomenológica, primero diría que: es una corriente de reflexión y pensamiento acerca del “estado de cosas” de un “algo”, es una corriente que busca hacer una descripción de determinado “status quo” acerca de algo. Por ejemplo, llegar a una comprensión acerca de cómo nos comunicamos, describiendo las maneras generales en las cuales nos comunicamos. No entra particularmente en teorías o especulaciones demasiado distantes de lo Real, sino que busca ver cómo se entrelazan esas cuestiones relativas a lo Real de los actos de la “cuestión” que busca comprender.

En aquel sentido, “Destruir” alude a una deconstrucción, en el sentido de diluir las bases de cualquier “cuestión”, no para destruirla sino para hacer visible todo lo que a partir de la Historia y la Tradición de tal “cuestión” quedó naturalizado y hoy en día se ve como “normal”. Por ejemplo: comprender la Historia mediante la cual se hizo costumbre que las mujeres se ataran el pelo. Una comprensión posible, una chispa de comprensión es entender la cualidad de manipulación y control social que conllevaba eso hace unos siglos, y cómo esa conducta quedó naturalizada en algo socialmente aceptable pero que sigue arrastrando algo en relación a lo que se entiende como “comportamiento normal de una mujer”.

Entonces, “Destruir” sería dejar de ver como “dado” algo que en realidad es producto de una historia de costumbres, intereses y poderes; un juego de intenciones voluntarias y dinámicamente cambiantes. Sería algo así como “no hacernos los zonzos” con cuestiones que sabemos fueron producto de contextos y dialécticas sociohistóricas y no deben, por ende, ser tratadas como si siempre hubiesen existido y fuesen lo más ‘natural’ del mundo.

Hasta ahí llego y creo que expongo medianamente el sentido filosófico de “Destruir”. Todavía no leí a Jacques Derrida, a quien se atribuye el haber empezado a hablar de “Deconstrucción” (para evitar el sentido negativo), pero es una actitud filosófica-sociológica que puede rastrearse en la obra de otros filósofos: Nietzsche y Heidegger, entre otros, y también en la obra de sociólogos como Bourdieu.

La otra acepción viene del Hinduismo, y tiene más una connotación de espiritualidad, de movimiento cíclico de las energías en el Universo. La voy a explicar más corta, primero porque todavía no “la sé” suficientemente y segundo porque considero no requiere tanta explicación.

En el Hinduismo hay tres figuras imponentes en lo que refiere a dioses: Shivá, Vishnú y Brahmā. El Hinduismo explica los movimientos de energía en el Universo como la relación entre la fuerza y la dinámica que ejerce cada uno de estos tres dioses.

Shivá tiene esencialmente un poder destructor, lo cual no es exactamente negativo, sino que alude a un sentido regenerativo. Es decir, se trata de movimientos de energía que buscan diluir y llevar a fin determinados movimientos energéticos, determinados “estados” en el Mundo, para dar puerta al comienzo de “estados” y movimientos nuevos. El movimiento de Shivá estaría marcando la transición entre dos “status quo” del movimiento de la energía cósmica. Ciertas personas, ciertas motivaciones, ciertos estados de conciencia en la población cambiarían, según el Hinduismo, por razón de la acción que está efectuando en ese momento Shivá.

Entonces, Shivá en tanto “destructor” quedaría condensado en el “Destruir” en su sentido de regeneración, de abrir la puerta hacia algo nuevo en lo que respecta al movimiento y la fluidez de la energía cósmica en la especie humana.

Creo que hasta ahí “Destruir” queda lleno de al menos dos sentidos que yo busco dilucidar.

En relación a “Mundo”, para mí “Mundo” puede representar tanto al mundo en sí, al planeta Tierra, como también al “Mundo” de determinada cuestión, de determinada tradición, costumbre, concepto.

“Mundo” en esta segunda acepción englobaría las redes de “cuestiones” que trae aparejadas determinada “cuestión”. Para dar un ejemplo: si yo hablo de “andar en bicicleta”, estoy hablando de la historia de la bicicleta, del ciclismo como deporte, de andar en bicicleta por diversión, de andar con rueditas, sin rueditas, de andar con una caja de cambios, de usar casco, de usar luces, etcéteras. Estoy englobando una serie de cuestiones que se puede entender quedan implicadas o implícitas y explicitables en lo que nombro. Si digo “Ford” estoy englobando muchísimas cuestiones: Henry Ford, los automóviles, el auto en sí, los medios de transporte, Harrison Ford, y así; el ‘corte metodológico‘ (discernir cuándo dejo de asociar las “cuestiones” para dar cierto cierre de significado a la “cuestión” inicial) lo pongo yo, en relación a qué tan expansivo y profundo pretendo ser.

Entonces, “Destruir el Mundo” sería, en un sentido: llegar a visibilizar toda la historia de tradiciones y costumbres que se fueron amoldando en relación a determinada “cuestión”, entendiendo toda la serie de cuestiones que esta “cuestión” abarca por el hecho de haber sido naturalizada sociohistóricamente. A su vez, en otro sentido, sería dar pie a la posibilidad de un “cambio” en esta cuestión, de un viraje hacia algo que está medianamente por fuera de lo que podría entenderse es el curso natural de la historia de una tradición, una norma, una costumbre, etc.

“Destruir el Mundo” podría quedar implícito como premisa en un intento de, por ejemplo, empezar un movimiento popular para que se cambiase el asiento de conductor de los autos; de la izquierda hacia la derecha (como en Inglaterra y otros países). Sería, ante todo, visibilizar que el hecho de “conducir en el asiento izquierdo” es una costumbre, que tiene su historia de intenciones e intereses, así como comodidades; que tiene mucho peso en lo Real, ya que está arraigado a la Cultura, a la Tradición, ya que a nadie que conociese y viviese en este país se le ocurriría “intentar conducir en el asiento derecho de un auto”, pero que también, como tradición, puede ser “destruido” en tanto “normal” y puede dar pie a una regeneración de un valor o una norma.

Otra moción en donde podría quedar implícita la idea de “Destruir el Mundo” sería por ejemplo intentar promulgar una visión más humana acerca de la locura: entender que las personas que se considera están “locas” nunca llegan a ese estado de locura sino por influencia y dinámica recíproca con un medio ambiente de personas que, si no genera, por lo menos es cómplice de esa locura. Que una persona “loca” nunca está sola y que en buena medida ese mecanismo (enajenarse en la locura) casi siempre es el producto de un intento forzado de acomodarse a ciertas cuestiones de lo Real (en donde, obviamente, están inmersos “los otros” de su medio circundante); intento desacomodado de acomodarse, pero intento al fin y al cabo.

Hay miles de ejemplos más así, y a mí me gusta que sea de esa manera, porque con “Destruir el Mundo” yo busco ilustrar más una actitud que un ideal o un valor; es una posición para moverse con detenimiento pero con osadía sobre lo Simbólico, sobre la Cultura, sobre todas esas cuestiones que a través de nuestra socialización supimos ver sólo como nos mostraban y como aceptamos en primera instancia que son y deberían ser. Es también una esperanza propia de saber que ante una contingencia demasiado profunda en algún aspecto de la vida, quizás hay posibilidad de “ir hacia atrás” y poder hacer una comprensión profunda y sincera acerca del origen de determinadas cuestiones, y es, claramente, la convicción de que con esa actitud uno puede llegar a distintas vertientes nuevas de existencia, uno puede encontrar “maneras de existir” nuevas, auténticas, honestas y originales.

Las dos fotos que puse, representan en alguna medida esta actitud; el color no es casualidad; son colores similares a aquel que simboliza a Ajna chakra, el centro o “rueda” energética de quien se dice Shivá es representante.


"Señor oyente, no deje de escuchar" – 2009 8 14

agosto 14, 2009

Hoy a la madrugada, estaba reflexionando algunas charlas sobre temas como el lavado de cerebro, el control del comportamiento a través de los medios de comunicación y demás. Charlas que pueden ir desde “1984”, la obra de Orwell, pasando por la película homónima, hasta la psicosis social creada por la Gripe A. En esa línea, experimentando con un nuevo programa de edición de audio que instalé en la pc, encontré algunos efectos que me dieron pie para crear esta obra. Obra sin demasiado sentido más que generar algún tipo de resonancia en torno a este tipo de charlas, alguna ejemplificación de producto “lava cerebros”, algún mensaje sutil condensado en todos esos mensajes que transmito, que están en buena medida nutridos de experiencias personales.

Señor oyente, no deje de escuchar.



Señor oyente, preste suma atención. No pestañee. No titubee. No desvíe la mirada. No deje de escuchar. Usted fue elegido para escuchar esto. Usted está escuchando esto. Usted escucha esto en este mismo momento, desde allí, alineándose a esta sintonía cerebral. Usted ha sido elegido para escuchar esto, así que escuche, preste suma atención. No baje la mirada. No ría. No bosteze. No deje de escuchar.

Usted ha sido elegido porque usted es especial. No tosa. No estornude.

Usted se siente cómodo en este momento. No hay algo más importante que hacer en este preciso momento, más que estar escuchando esto. Usted es especial. No llore. No grite.

Usted está sintiéndolo. Hay algo aquí, que debemos transmitirle, y es importante para usted y toda su familia. Su familia también es especial.

Pero para ello, debemos advertirle. Dé precisas instrucciones a su familia. Ninguno debe pestañear, ni titubear, ni desviar la mirada, ni dejar de escuchar, ni bajar la mirada, ni reir, ni bostezar, ni toser, ni estornudar, ni llorar, ni gritar. Todos ahora están escuchando esto. Su familia es especial. Usted es especial, como su familia. No deje de escuchar.

Usted y su familia han sido elegidos para recibir este mensaje. Ustedes son especiales. No pestañeen, no titubeen, no desvíen la mirada, no dejen de escuchar, no bajen la mirada, no rían, no bostezen, no tosan, no estornuden, no lloren, no griten. Ustedes, usted y su familia, son especiales.

Señor oyente, preste suma atención. No deje de escuchar. Usted ha sido elegido para escuchar esto. Debe prestar suma atención a futuras sintonías cerebrales de este tipo, le serán informadas cuestiones secretas de suma importancia. Usted las escuchará y se sentirá compelido a obedecer, porque usted es especial. Usted y su familia. Ustedes han sido elegidos. No dejen de escuchar.

Leandro González / aMok

Puerta al Monte, en las afueras de Carpintería, San Luis – 2008 2 12

agosto 7, 2009

En nuestro viaje a Córdoba, San Luis y Mendoza, con Nato, Fran y Mariano, pasamos por una casa de Fran situada en las afueras de Carpintería, localidad ubicaba cerca de Merlo. El lugar es increíblemente lindo, los amaneceres y los atardeceres eran únicos. Recuerdo que cuando llegamos a la casa, luego de acomodarnos, agarré mi cámara y saqué dos fotos dentro de la casa. En un momento, me paré mirando hacia la puerta abierta, y tuve la visión de esta tercera foto, que me encanta.

Figura roja – 2008 11 25

agosto 7, 2009

Esto había comenzado desde el principio de las almas. Buscar era un hallazgo seguro y todos encontramos nuestro oro a medida que los demás se nos presentan como piratas. Nos creímos ricos y brillosos, pero no éramos nosotros los que brillábamos. Era solo el reflejo que el Sol proyectaba en el oro, hacia nuestros rostros enceguecidos.

aMok

Nada; verlo como “Meridiano“, en distintos ángulos. Lo dibujé en el hall de la planta baja de la Facu de Psicología, sede Independencia, y me propuse escribir un par de frases de lo primero que se me ocurriese al mirarlo. No tiene mucho significado para mí, más que el hecho de hacer alguna alusión a determinadas formas o elementos que pueden o no saltar a la vista. En general, creo que es una persona sentada con la espalda apoyada en algo, con unos zapatos muy largos, la cabeza gacha mirándose las piernas, las cuales yacen extendidas sobre el suelo, y un brazo en alto con la mano abierta.